Tennis World ES
Tennis World
TENNIS WORLD MAGAZINE
ROGER FEDERER

El día que el heredero destronó al rey

-  Leer: 8242
by Leonardo Gil

Tal día como hoy, pero en 2001, Wimbledon sería escenario del cambio de guardia en el dominio del deporte de la raqueta. Pete Sampras era el dueño de La Catedral del tenis a pesar de confesar en repetidas ocasiones que odiaba jugar en césped.

En ese año, "Pistol" buscaba su octavo Wimbledon, un torneo con el que mantenía una relación casi romántica con solo una derrota en ocho años y con una racha de 56 triunfos en sus últimas 57 presentaciones.

Durante los 90 fue el rey del pasto.

Pero en la cuarta ronda aparecía un joven con una larga melena, recogida por una cola, que daba destellos de su tenis y que admiraba a Sampras , su ídolo.

Quién imaginaría todo lo que llegaría a cumplir.

Roger creció idolatrándolo y siempre soñó con enfrentarlo, que mejor escenario que la Central para vivir el sueño, un escenario donde además, hacia su primera presencia el de Basilea.

Toda una prueba para el jugador de 19 años en ese momento.

En esa temporada Wimbledon cambió el césped por un hierba más dura y que produce un rebote mas alto de la pelota, lo que sin duda favorecería el juego de aquellos tenistas que desplegaban su tenis desde la línea de base.

Obviamente, Sampras sintió este impacto y vería como Roger Federer cortaba la racha de 31 victorias al hilo.

Fue un encuentro de película, de esas que nadie querría perderse.

Qué afortunados aquellos que acudieron ese día a presenciar cada uno de los puntos que disputaron el entonces rey y su heredero. Fueron tres horas y 41 minutos de un tenis de altísimo nivel, de una disputa sin tregua.

Roger jugó de tú a tú y doblegó a aquella figura que en pósters adornaba las paredes de su cuarto, un resultado final de 7-6(7), 5-7, 6-4, 6-7(2) y 7-5. Fue el día en el que el mejor de la historia para ese momento, caería por primera y única vez ante quien, años después, sería el mejor jugador de todos los tiempos.

Como indicaba la costumbre, Federer caería al suelo tras derrotar a Sampras y se llevaría las manos a la cabeza mientras miraba a su box con lágrimas en los ojos. Fue un día para la historia donde el aspirante destronaba a su ídolo, ese que tantas páginas escribió para este deporte, un momento que confirmaría a Roger entre los grandes y que representaría un cambio de guardia en el reino de los inmortales.

.

Powered by: World(129)